Mitos y Realidades sobre la Infertilidad Masculina
La infertilidad masculina es un tema rodeado de desinformación y estigmas. Aclarar las dudas y desmentir los mitos es fundamental para abordar el problema con seriedad y sin culpas. Aquí separamos la ficción de la realidad basándonos en la evidencia científica.
Mito 1: La infertilidad es principalmente un "problema de mujeres".
Realidad: Falso. Las estadísticas son claras: en aproximadamente el 50% de las parejas con dificultades para concebir, existe un factor masculino implicado (ya sea como única causa o en combinación con un factor femenino). La evaluación de la fertilidad debe incluir siempre al hombre desde el principio.
Mito 2: Ser viril y tener una vida sexual activa garantiza la fertilidad.
Realidad: La potencia sexual, la libido y la capacidad de eyacular no tienen una correlación directa con la calidad del semen. Un hombre puede tener un excelente desempeño sexual pero tener una concentración muy baja de espermatozoides (oligozoospermia) o incluso una ausencia total (azoospermia). La única forma de saberlo es mediante un espermograma.
Mito 3: Usar ropa interior ajustada o laptops sobre las piernas causa infertilidad.
Realidad: Parcialmente cierto, pero con matices. El aumento de la temperatura en la zona testicular puede afectar negativamente la producción de esperma. Si bien el uso ocasional de ropa ajustada o una laptop probablemente no cause un daño permanente, la exposición crónica y prolongada al calor (como en saunas, jacuzzis o ciertas profesiones) sí es un factor de riesgo conocido. La moderación es la clave.
Mito 4: Si ya tienes un hijo, no puedes volverte infértil.
Realidad: Falso. Esto se conoce como "infertilidad secundaria". La capacidad fértil de un hombre puede cambiar con el tiempo debido a múltiples factores: la edad, cambios en el estilo de vida (obesidad, tabaquismo), desarrollo de enfermedades como el varicocele, infecciones o exposición a toxinas ambientales.
Mito 5: No hay nada que se pueda hacer para mejorar la fertilidad masculina.
Realidad: ¡Totalmente falso! Muchos casos de infertilidad masculina pueden mejorar significativamente. Adoptar un estilo de vida saludable (dieta balanceada, ejercicio, eliminar el tabaco y reducir el alcohol), tratar condiciones médicas subyacentes (como infecciones o varicocele) y seguir las indicaciones de un especialista puede tener un impacto muy positivo en la calidad seminal.
La información es poder. Si tienes dudas sobre tu fertilidad, el primer paso es buscar asesoría profesional y realizar las pruebas adecuadas en un laboratorio especializado como Andros MedLab.
